domingo, 8 de diciembre de 2013

ALGUIEN COMO TÚ


Un día mientras Pepe daba un paseo en bicicleta, diviso a Mario, un chico al que ya había visto en el patio de colegio y con quien nunca había cruzado ni siquiera una palabra.
Aunque en el corazón de Pepe y sin que el fuera totalmente consciente de aquello, crecían las peores palabrotas hacia Mario. Palabrotas como: Miedo, Intolerancia y Prejuicios.

En un momento de despiste la bicicleta de Pepe tropezó con una gran piedra y este fue a dar de bruces contra el suelo, el golpe fue tan fuerte que Pepe quedo inconsciente. Al verlo tirado en el suelo, Mario corrió para ayudarle, pero cuando llego junto a el se dio cuenta que solo no podía levantarlo y fue en busca de mas ayuda.

Entonces encontró a un señor elegantemente vestido, el cual paso por el lado del muchacho sin ni siquiera poner atención a lo que este decía.

Luego se encontró con una mujer que salia de una iglesia, esta no paraba de decirle:
_ pobrecito
_Cuanto habrás sufrido
_Aquí tienes un donativo
Y se alejo, sin ni siquiera dar al muchacho la oportunidad de abrir la boca

Mas tarde se encontró con otro señor que parecía muy normal, pero al primer intento que hizo el muchacho de hablar, el hombre con voz impaciente dijo:
_¿Que?
_¿Como?
Y como si se tratara de una mala broma se marcho algo confuso y enfadado

Por último se encontró con un hombre de apariencia sencilla, un rostro amable, quien a pesar de llevar muchas bolsas encima no parecía tener prisa, lo escucho con atención y enseguida le presto su ayuda.
Juntos llamaron a la ambulancia, quien traslado a Pepe al hospital.

Desde ese día el mundo fue un poco mas justo, almenos para Pepe y Mario.
El uno aprendió que las diferencias nos enriquecen y que los miedos impiden que se habrán nuestros sentidos hacia la comprensión.
Y el otro comprendió que la indiferencia es una enfermedad, que por suerte, aun, no todos padecen.




Autor: Orieta Zurita
Leido: Lunes 18 noviembre de 2013 en Abierto al Sur


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